Respiración Entera: Puente entre APUS y Tekoha
Respiración Entera: Puente entre APUS y Tekoha
Serie: Respiración, Cuerpo, Conciencia y Cambio de los Eus Tensionales
Introducción — Brain Bee (conciencia en primera persona)
Cuando observo mi respiración con atención, noto algo curioso:
nunca ocurre solo en un lugar.
Al inspirar, mi pecho se mueve, pero también responde el abdomen.
Mi postura se ajusta sin que yo lo ordene.
Algo cambia por dentro — un peso, un confort, un silencio.
No estoy solo “tomando aire”.
Me estoy reorganizando por completo.
La respiración no elige un sistema.
Los atraviesa a todos.
La respiración no es un recorte del cuerpo
Es común hablar de la respiración como si fuera un proceso aislado:
“respiración torácica”,
“respiración abdominal”,
“respiración para relajarse”.
Estos recortes ayudan a explicar, pero no describen la realidad del cuerpo vivo.
En el organismo real, la respiración:
moviliza músculos posturales,
altera la presión intraabdominal,
influye en el retorno venoso,
ajusta el metabolismo,
modula el ritmo cardíaco.
No pertenece a un sistema.
Cose los sistemas.
APUS y Tekoha: dos territorios, un mismo flujo
El APUS (propiocepción extendida) se refiere a:
postura,
eje corporal,
relación con la gravedad,
posición en el espacio.
El Tekoha (interocepción extendida) involucra:
vísceras,
circulación interna,
pH,
microbiota,
estados metabólicos.
Estos dos territorios no funcionan separados.
La respiración es el flujo común que los mantiene en diálogo.
Respirar es también posicionarse
Cada inspiración reorganiza el APUS:
la columna se ajusta,
la caja torácica se expande,
el centro de masa se desplaza levemente.
Incluso en reposo, el cuerpo se reposiciona en cada ciclo respiratorio.
Cuando la respiración pierde amplitud o variación:
la postura se fija,
el eje se endurece,
el APUS se estrecha.
El cuerpo deja de explorar posibilidades espaciales.
Respirar es también regular las vísceras
Al mismo tiempo, la respiración:
masajea órganos,
altera presiones internas,
modula la circulación visceral,
influye en digestión y metabolismo.
Respiraciones contenidas:
reducen la movilidad visceral,
alteran la perfusión,
empobrecen la señalización interoceptiva.
Respiraciones que recuperan variación:
devuelven movimiento interno,
amplían el diálogo visceral,
reorganizan el Tekoha.
El metabolismo acompaña el ritmo respiratorio
El metabolismo no es solo químico.
Es dependiente del ritmo.
Estados de construcción (mTOR más activa):
tienden a respiraciones más contenidas,
mayor tono postural,
menor pausa.
Estados de reorganización:
amplían la espiración,
reducen la rigidez,
aumentan la variabilidad.
La respiración no crea el metabolismo,
pero lo sostiene en el tiempo.
Corazón: el marcador entre dentro y fuera
El corazón responde de inmediato a la respiración.
Cada ciclo respiratorio:
altera el tono vagal,
modifica la frecuencia cardíaca,
ajusta la variabilidad entre latidos.
Así, el corazón actúa como puente dinámico entre:
postura (APUS),
vísceras (Tekoha),
metabolismo,
conciencia.
No existe respiración “neutral”.
Toda respiración organiza el corazón.
Cuando fragmentamos la respiración, el cuerpo sufre
En muchos contextos, enseñamos al cuerpo a:
respirar sin moverse,
moverse sin sentir,
sentir sin posicionarse.
Esa fragmentación crea conflictos internos:
postura rígida con vísceras tensas,
respiración corta con alta exigencia metabólica,
corazón sin variación suficiente.
El problema no es la técnica.
Es la pérdida de la respiración entera.
Respiración entera y cambio de los Eus Tensionales
Cada Eu Tensional:
ocupa un territorio postural,
sostiene un estado visceral,
mantiene un ritmo respiratorio compatible.
Cuando la respiración vuelve a atravesar el cuerpo entero:
el Eu pierde rigidez,
emergen nuevas posibilidades,
el cambio se vuelve posible.
La respiración no fuerza la transformación.
Quita el bloqueo.
Reconociendo la respiración entera
Sin corrección. Observa:
¿Mi respiración llega a todo el cuerpo?
¿Mi postura cambia junto con el aire?
¿Siento movimiento interno o solo esfuerzo?
¿Mi corazón responde con variación?
Cuando estas dimensiones se alinean,
APUS y Tekoha vuelven a conversar.
Cierre
Respirar no es solo intercambiar gases.
Es organizar el cuerpo como un todo.
La respiración entera es el vínculo vivo entre:
postura y vísceras,
metabolismo y ritmo,
acción y fruición.
Cuando se fragmenta, el cuerpo se divide.
Cuando se integra, el cuerpo se reconoce.
Este texto forma parte de la serie Respiración, Cuerpo, Conciencia y Cambio de los Eus Tensionales, donde distintos aspectos del mismo sistema vivo se abordan desde ángulos complementarios.
Referencias (pos-2020)
Vlemincx, E., et al. (2020). Respiratory Patterns and Bodily Self-Regulation. Biological Psychology.
→ Discute la respiración como organizadora global de la autorregulación corporal.
Grassmann, M., et al. (2021). Respiration and Interoceptive Integration. Frontiers in Neuroscience.
→ Muestra cómo la respiración integra señales viscerales y corporales amplias.
Porges, S. W. (2021). Polyvagal Theory: A Science of Safety. Frontiers in Integrative Neuroscience.
→ Fundamenta la respiración como moduladora central del estado autonómico y corporal.
Zaccaro, A., et al. (2022). How Breath-Control Can Change Your Life: A Systematic Review. Frontiers in Human Neuroscience.
→ Revisa los efectos sistémicos de la respiración sobre múltiples dominios fisiológicos.
Telles, S., et al. (2021). Yoga Breathing and Autonomic Balance. Journal of Clinical Medicine.
→ Demuestra la integración entre postura, respiración y regulación visceral.
Kim, H. G., et al. (2021). Respiration–Heart Rate Coupling and Autonomic Regulation. Frontiers in Neuroscience.
→ Evidencia el corazón como enlace dinámico entre respiración y sistemas corporales.
Forte, G., et al. (2022). Heart Rate Variability, Interoception and Bodily Awareness. Neuroscience & Biobehavioral Reviews.
→ Relaciona respiración entera, HRV y conciencia corporal integrada.
Davenport, P. W., & Vovk, A. (2020). Cortical and Subcortical Influences on Breathing. Respiratory Physiology & Neurobiology.
→ Explora cómo la respiración atraviesa niveles centrales y periféricos del cuerpo.