Jackson Cionek
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¿Qué Estado aparece cuando comenzamos por el Cuerpo-Territorio?

¿Qué Estado aparece cuando comenzamos por el Cuerpo-Territorio?

Tal vez el individuo jurídico sea necesario. Pero no suficiente.

Antes de que una niña o un niño tenga documento de identidad, registro tributario, ingresos, deudas, patrimonio o cualquier otra identidad reconocida por el Estado, ya existe una historia.

Existe un cuerpo en formación.

Existe alimentación —o su ausencia.

Existe sueño.

Existe temperatura.

Existe cuidado.

Existe miedo.

Existe lenguaje alrededor.

Existe una madre u otro cuerpo cuidador también atravesado por trabajo, ingresos, vivienda, violencia, afecto y territorio.

Existe agua.

Existe aire.

Existe un bioma.

Cuando finalmente el Estado reconoce jurídicamente a esa persona, muchas de las condiciones que participarán en aquello que podrá percibir, aprender y hacer ya están en movimiento.

Entonces quizá nuestra arquitectura política comienza demasiado tarde.

¿Y si la unidad mínima del Estado no fuera solamente el individuo abstracto, sino el Cuerpo-Territorio?

No para borrar al individuo.

No para reducir los derechos individuales.

Sino para reconocer que una persona nunca existe fuera de las condiciones materiales, relacionales, culturales y ecológicas que hacen posible su existencia.


Nueve textos después, la pregunta cambió

En los nueve blogs anteriores de esta serie comenzamos, aparentemente, muy lejos de una Constitución.

Preguntamos si decidir no querer era lo mismo que dejar de querer.

Vimos un cerebro comparando aquello que esperaba encontrar con aquello que efectivamente encontró.

Preguntamos si la confusión podía interrumpir automatismos.

Observamos el tiempo que existe entre actuar y detenerse.

Vimos cómo el cuerpo de un pianista es transformado por su propia práctica.

Preguntamos si las tecnologías inmersivas podían enseñar al cuerpo movimientos que todavía no formaban parte de su repertorio.

Entramos en una conversación natural y descubrimos que estudiar un solo cerebro quizá no fuera suficiente para comprender una interacción.

Después pasamos a dos cerebros cooperando.

Y finalmente preguntamos:

¿La conciencia habla una lengua?

Estas preguntas parecen diferentes.

Pero todas apuntan hacia un mismo problema.

Aquello que somos capaces de percibir y hacer depende de una historia incorporada.

El Cuerpo-Territorio aprende, consolida espacios de desempeño, automatiza algunos haceres, preactiva otros, combina memorias, percibe posibilidades y reorganiza su próximo movimiento.

La experiencia modifica el cuerpo que tendrá la próxima experiencia.

Representamos para movernos; al movernos, transformamos el cuerpo que volverá a representar.

Si esto es relevante para el aprendizaje, el lenguaje, la acción y la cooperación, aparece una pregunta inevitable:

¿El Estado gobierna individuos abstractos o participa continuamente en la formación de los Cuerpos-Territorios que esos individuos pueden llegar a ser?


Cuerpo-Territorio como unidad mínima del Estado

Aquí comienza explícitamente una hipótesis BrainLatam.

El derecho moderno necesita al individuo como sujeto de derechos, deberes, protección y libertad.

BrainLatam no propone eliminarlo.

Propone agregar otra unidad de análisis:

El Cuerpo-Territorio como unidad mínima de política, economía y cuidado.

Eso significa no preguntar solamente:

“¿Esta persona posee formalmente un derecho?”

Sino también:

¿Qué condiciones reales permiten que este Cuerpo-Territorio transforme ese derecho en una posibilidad de movimiento?

Dos niños pueden poseer jurídicamente el mismo derecho a la educación.

Uno durmió ocho horas, se alimentó adecuadamente, vive en un ambiente seguro y tiene acceso a libros, internet y adultos disponibles.

El otro llega con hambre, durmió entre ruido y violencia, pasó dos horas trasladándose y pasa la mañana intentando mantenerse despierto.

El derecho escrito puede ser el mismo.

El campo de movimientos posibles no lo es.

En el lenguaje BrainLatam:

su APUS no es el mismo.

Por eso una Inteligencia Causal de Estado preguntaría:

¿Dónde comenzó la cadena causal?

¿En qué punto entró el Estado?

¿Está modificando una causa, un mediador o solamente administrando una consecuencia?

¿Qué Cuerpo-Territorio está ayudando a producir esa política?

¿Amplía posibilidades o solamente registra, posteriormente, quién no consiguió alcanzarlas?


Del “yo” al Jiwasa

Pero el Cuerpo-Territorio todavía no resuelve todo.

Porque nadie aprende, trabaja, ama, crea una lengua o construye una democracia en soledad.

En el Blog 8 vimos una pista experimental importante. Leiva-Cisterna y colaboradores manipularon la sincronización entre participantes organizados en díadas y observaron efectos sobre la coordinación cooperativa en una tarea específica.

El estudio permite discutir causalmente ciertos aspectos de esa interacción.

No demuestra la existencia de una “mente colectiva”.

Precisamente allí debemos mantener la frontera.

La sincronía neural no es Jiwasa.

Jiwasa es una extensión conceptual de BrainLatam utilizada para preguntar qué puede emerger cuando dos o muchos Cuerpos-Territorios dejan de ser simplemente unidades colocadas una al lado de la otra y comienzan a construir posibilidades de acción conjuntamente.

No significa borrar el yo dentro del nosotros.

Significa preguntar:

¿Qué movimientos se vuelven posibles para mí solamente porque se vuelven posibles para nosotros?

Un colectivo puede ampliar posibilidades.

Pero también puede masificar.

Puede cooperar.

Pero también puede capturar.

Puede producir pertenencia.

Pero también obediencia.

Tal vez, entonces, una democracia Cuerpo-Territorio no deba preguntar únicamente cómo formar colectivos.

Debería preguntar:

¿Qué tipo de Jiwasa estamos formando?


Reconocimiento Cuerpo-Territorio

Hoy los Estados reconocen a las personas mediante documentos, patrimonio, ingresos, deudas, puntajes crediticios, direcciones, historiales tributarios y una enorme cantidad de registros administrativos.

La hipótesis BrainLatam invertiría parcialmente esa lógica.

Antes de preguntar cuánto posee o cuánto debe alguien, el Estado debería ser capaz de reconocer en qué condiciones reales existe ese Cuerpo-Territorio.

Llamamos a esto:

Reconocimiento Cuerpo-Territorio.

No como un sistema de vigilancia corporal.

Todo lo contrario: cualquier arquitectura de este tipo necesitaría límites rigurosos de privacidad, autonomía y no discriminación.

Reconocer el Cuerpo-Territorio significaría integrar preguntas que hoy llegan fragmentadas:

alimentación;

salud;

educación;

vivienda;

movilidad;

ambiente;

seguridad;

acceso digital;

tiempo;

territorio.

El Estado ve una matrícula escolar.

Después una consulta médica.

Después un beneficio.

Después una denuncia policial.

Después un proceso judicial.

Pero quizá existe un único Cuerpo-Territorio atravesando todos esos sistemas.


Renta Bioma: bosque en pie, ciudadano en pie

Existe todavía otra separación extraña.

Llamamos “medio ambiente” a bosques, agua, suelo y biodiversidad, como si fueran simplemente el escenario situado alrededor de la economía.

Pero no existe Cuerpo-Territorio sin metabolismo ecológico.

De allí surge otra hipótesis BrainLatam:

Renta Bioma.

No significa simplemente pagarle a alguien por vivir cerca de un bosque.

Significa reconocer que sostener las condiciones ecológicas que mantienen la vida constituye producción de valor colectivo.

Si un territorio preserva agua, bosques, sistemas alimentarios, biodiversidad, estabilidad climática u otras condiciones necesarias para la continuidad de la vida, una parte del valor generado por esa preservación debería regresar al propio territorio.

Regresar a las personas.

Pero también al agua.

Al suelo.

A la infancia.

A la salud.

A la educación.

A la cultura.

A la ciencia.

A la regeneración del propio bioma.

Bosque en pie. Ciudadano en pie.

La economía dejaría entonces de significar solamente extracción seguida de compensación.

También incluiría el mantenimiento de las condiciones que permiten continuar existiendo.


DREX Ciudadano: el dinero como devolución

Aquí necesitamos otra distinción explícita.

El Drex oficial es una iniciativa del Banco Central de Brasil vinculada a una infraestructura para transacciones con activos digitales.

DREX Ciudadano no es un proyecto del Banco Central de Brasil.

Es una hipótesis BrainLatam.

La propuesta pregunta si una futura infraestructura pública digital podría participar también en un mecanismo constitucional de devolución de valor al Cuerpo-Territorio.

No asistencia.

No favor.

No caridad.

Un derecho.

Una forma de renta constitucional basada en la pertenencia y en la participación en una riqueza que nunca es producida por un individuo aislado.

Infraestructura, conocimiento, moneda, instituciones, naturaleza, generaciones anteriores, trabajadores, comunidades y biomas participan de aquello que llamamos producción.

El DREX Ciudadano preguntaría:

¿Cómo puede una parte de ese excedente regresar a los Cuerpos-Territorios que hacen posible al propio Estado?

No proponemos aquí el mecanismo monetario final.

Proponemos una pregunta constitucional.


¿Puede una Constitución ver la causalidad?

Chile ofrece un recordatorio importante sobre la dificultad de esta tarea.

El país sometió dos propuestas constitucionales diferentes a plebiscitos nacionales, en 2022 y 2023, y ambas fueron rechazadas.

Eso no convierte a Chile en un fracaso constitucional.

Tal vez lo convierta en una pregunta latinoamericana extraordinariamente importante:

¿Cómo puede una sociedad imaginar colectivamente otra arquitectura de Estado sin sustituir una forma de masificación por otra?

BrainLatam no posee la respuesta.

Pero quizá pueda ofrecer algunos principios para explorarla:

Reconocer antes de etiquetar.

Comprender la causa antes de administrar el efecto.

Proteger antes de digitalizar.

Tratar la pertenencia como infraestructura pública.

Reconocer que territorio y bioma participan de las posibilidades humanas.

Preservar al individuo sin imaginar que existe aislado.

Construir el colectivo sin transformar Jiwasa en masa.

Utilizar la tecnología para ampliar posibilidades, no para reducir autonomía.

Y quizá el principio más difícil:

Evaluar al Estado también por los movimientos que su población nunca tuvo la posibilidad de elegir.

Porque también podemos ser masificados por las elecciones que nunca tuvimos la posibilidad de hacer.


¿Dónde termina la ciencia y dónde comienza BrainLatam?

Debemos cerrar esta serie exactamente donde comenzamos: separando evidencia de hipótesis.

E1 — Evidencia científica

Los estados corporales, la interocepción, la percepción, el aprendizaje, la memoria y las relaciones sociales participan de la experiencia y del comportamiento. Los trabajos contemporáneos sobre conciencia destacan cada vez más procesos corporales e interoceptivos, mientras que los estudios de interacción muestran que la coordinación entre personas puede investigarse experimentalmente.

E2 — Síntesis plausible

Las condiciones materiales, corporales, relacionales y ambientales modifican trayectorias de percepción, aprendizaje y acción.

E3 — Hipótesis BrainLatam

Cuerpo-Territorio, APUS, Jiwasa, Renta Bioma, Reconocimiento Cuerpo-Territorio, DREX Ciudadano e Inteligencia Causal de Estado son propuestas conceptuales que deben generar hipótesis comprobables y diseños institucionales que puedan ser evaluados.

E4 — Proyecto político y constitucional

Transformar estos conceptos en derechos, instituciones, sistemas monetarios o artículos constitucionales exige debate democrático.

Ningún experimento neurocientífico, por sí solo, autoriza una Constitución.

Esta frontera no debilita a BrainLatam.

Es precisamente lo que permite formular preguntas nuevas sin presentar metáforas como descubrimientos científicos.


Neuro Desafío Latam

Elige un problema real de tu territorio.

Puede ser abandono escolar.

Violencia.

Hambre.

Salud mental.

Movilidad.

Deforestación.

Vivienda.

Dependencia tecnológica.

Ahora no comiences por la consecuencia.

Sigue al Cuerpo-Territorio.

¿Dónde comenzó la cadena causal?

¿Qué movimientos fueron volviéndose imposibles?

¿En qué momento apareció el Estado?

¿Qué política habría necesitado existir antes?

Y finalmente:

Si pudieras escribir un solo artículo de una nueva Constitución, ¿qué condición del Cuerpo-Territorio debería estar constitucionalmente obligado a proteger el Estado antes de que se transforme en daño?

Tal vez una Constitución no necesite comenzar preguntando solamente:

“¿Cuáles son los poderes del Estado?”

Quizá pueda comenzar por una pregunta anterior:

¿Qué Cuerpos-Territorios queremos hacer posibles?

El futuro no comienza desde cero.

El futuro es ancestral.

Referencias esenciales

DAMASIO, A.; DAMASIO, H. Homeostatic Feelings and the Emergence of Consciousness. Journal of Cognitive Neuroscience, 36(8), 1653–1659, 2024. DOI: 10.1162/jocn_a_02119.

LEIVA-CISTERNA, I. et al. Sensory multi-brain stimulation enhances dyadic cooperative behavior. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 20(1), nsaf104, 2025. DOI: 10.1093/scan/nsaf104.

BANCO CENTRAL DO BRASIL. Drex — Real Digital; Piloto Drex.

SERVICIO ELECTORAL DE CHILE. Resultados oficiales de los plebiscitos constitucionales de 2022 y 2023.

BIBLIOTECA DEL CONGRESO NACIONAL DE CHILE. Constitución Política de la República de Chile.






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Jackson Cionek

New perspectives in translational control: from neurodegenerative diseases to glioblastoma | Brain States